viernes, 21 de noviembre de 2008 | By: EVA

HILO Y AGUJA


Tengo un cajón lleno de retales de todos los colores.
Con el tiempo he llenado el cajón. De noche les oigo como se mueven y rascan la madera para salir. Pero hasta hace poco no les dejaba.
Alguien me enseñó a abrir el cajón y a sacarlos uno a uno a esta ventana.
Y así lo hago, cada día cojo a uno y lo saco al sol de la ventana.
Como les gusta.
Y como me gusta a mí.
Sin embargo, alguien que me aprecia y que le gustan mis retales me ha sugerido que en vez de sacarlos uno a uno. Los una todos y los saque a todos del cajón.
Buff, eso representa sacar hilo y aguja y decidir que retal uno con el otro.
Difícil, yo no sé coser. Nunca he pasado de un simple retal.
Lo veo demasiado difícil. Demasiados puntos diferentes. Demasiada tela a unir.
Sin embargo si lo lograra, saldría una preciosa colcha. Cálida para las noches de frío y llena de pequeñas historias para dormir.
Quizás me siente cerca de la ventana, junto al radiador y empiece a coser, sé que me llevará tiempo. Mucho. Pero quizás algún día la acabe y la asome a otra ventana. Ésta es solo para los pequeños retales.
martes, 18 de noviembre de 2008 | By: EVA

ANATOMÍA DE BARCELONA







Quiero a mi ciudad. Me ha visto nacer, crecer, irme y volver.
No me di cuenta de lo mucho que la quería hasta que estuve fuera. La echaba tanto de menos….
Siempre he creído que Barcelona es una ciudad con alma, parecerá una tontería a muchos, pero el pasear por el Eixample y ver los edificios Modernistas, con sus grandes puertas, adornos, techos altos, sus ascensores ….Después pasar al Barrio Gótico, con sus rincones escondidos llenos de historia. El Borne, el Barrio de la Ribera, la Barceloneta, Gràcia, Sants, Sarrià, …cada uno de ellos ha aportado su toque propio y peculiar y todo ello ha hecho de Barcelona una ciudad única.
Hasta hace poco, cuando paseaba, miraba los edificios y me fijaba en su fachada, sus dibujos, las ventanas, sus colores…. Me imaginaba ser una piedra de ese edificio y hacer un salto al pasado. Retroceder para ver la ciudad con sus coches de caballos, tranvías, mujeres encorsetadas paseando bajo una sombrilla,…
O bien, me imaginaba que familia burguesa habría vivido en ese Principal tan señorial.
Si paseaba por el Barrio Gótico, me imaginaba historias de la Edad Media, con las calles llenas de barro, gente mendigando, artesanos trabajando, etc.…
Si era por la Barceloneta, veía al pueblecito pescador que era antes, gente humilde, castigada por los caprichos del mar.
Y así, era mi visión de la ciudad, dependiendo del Barrio por el que me moviera.
Sin embargo, desde hace poco. Es decir desde que cambié de trabajo. No me fijo en el alma de los edificios, porque he descubierto que aparte de alma tienen esqueleto.
Ahora imagino y veo cada uno de los huesos y articulaciones que lo forman y sostienen. Y me tiene aún más fascinada. Es un complicado entramado de líneas, arcos, muros,.. con una función específica cada una de ellas.
Hasta ahora había visto la piel y esta me había mostrado el alma. Ahora veo su interior real. Cada edificio es distinto al otro y único. Pero no solo eso, también estoy empezando a ver el esqueleto del metro, carreteras, plazas y descubro una vez más una ciudad increíble y fascinante.
No sé si es ella, o la gente que en ella vive. Sean de aquí o de fuera. Pero el conjunto de todo ello hace que seas mi ciudad favorita.
Puede haber y hay ciudades más bonitas que tú y menos caóticas quizás. Pero a mis ojos eres bellísima. Y los hombres que en ella han vivido te han querido, sino no te habrían regalado edificios tan bonitos.
lunes, 17 de noviembre de 2008 | By: EVA

La página en blanco

Quieres escribir, expresar lo que tienes en la cabeza y en el corazón.
Enciendes el ordenador y abres el Word, entonces aparece una hoja en blanco. Sin ninguna mancha. Sin nada.
Todo lo que quieres decir, lo tienes dentro, es como si lo quisieras vomitar, pero hay que poner un orden en ello. Ser capaz de expresarlo de manera que no solo tú lo entiendas. Aunque en muchos de los relatos, la lectura entrelíneas solo sea para mí.
He leído muchos libros y espero leer muchos más. Admiro a todos los escritores, sean buenos o malos, me gusten más o menos. Pueden presumir de algo que yo nunca seré capaz de hacer. Escribir un libro.
Una hermosa historia, bien tejida, desde principio a fin.
Pero lo que más admiro de un escritor es el saber acabar un libro.
No sé si os ha pasado, pero opino, que el empezar una historia, es como todo en la vida, lo haces con ilusión, ganas. Después está el nudo, donde se desarrolla toda la acción. Como en la vida, donde más luchas por algo, para mantenerte. Después llega el desenlace. Y allí es donde muchos libros fallan. O bien, porque ya no hay ni ganas de acabar el libro, o demasiadas y lo haces de cualquier modo. O es tan previsible que rompe la magia de toda la historia. O tan surrealista, que parece que te tomen el pelo. Creo que un buen final es lo más difícil de todo.
En la vida también. Todos sabemos que hay un final para todo. Pensad en todas las cosas a las que habéis dado fin hasta el momento. Seguro que hay alguna, que no la habéis hecho demasiado bien, y desde la perspectiva del tiempo os dais cuenta de ello. Pero ya es demasiado tarde para cambiarlo. Ya acabó.
La vida misma acaba, eso lo sabemos todos. Pero no siempre tiene un buen final.
De poder escoger, seguro que todos preferiríamos, irnos a dormir y no despertar más. Sin sufrir, nada.
Pero serían demasiadas historias con los mismos finales. Y la mayoría de historias no tienen un final feliz. Eso solo existe en los cuentos de hadas.

Y hablando de cuentos de hadas, me acabo de dar cuenta, que me gustaría ser sirena de un cuento de hadas, besar a una rana y que se convirtiera en mi príncipe azul, que mi hada madrina me diera piernas, un hermoso vestido de princesa y zapatos de cristal para ir al baile. Ser felices, comer perdices y……..colorín colorado esta historia se ha acabado.
domingo, 16 de noviembre de 2008 | By: EVA

EL PINTOR DE LOS SENTIMIENTOS











Hoy no os voy a contar ninguna historia. Os voy a presentar a uno de mis pintores favoritos desde hace muchos años. Edvard Munch (1836-1944). Pintor noruego. Es considerado uno de los mejores pintores expresionistas.
Para mí lo es y en estos momentos es quien mejor refleja mi estado de ánimo.
He visto pocos pintores, capaces de reflejar tantos sentimientos en sus trazos. En su caso, sus cuadros vienen marcados por la muerte de su madre, de su hermana. Se refleja la angustia, tristeza, la melancolía, celos.
Si os pica la curiosidad, descubriréis que muchos de sus cuadros son de mujeres. A la mujer, la cataloga en 3 edades, muy bien definidas. La inocencia y pubertad, siempre vestida de banco. La edad en que la mujer es apasionada, sensual, color rojo. La madurez, color negro.
Todos sus cuadros son un juego de colores.
Quizás me guste porque me veo reflejada en ellos y me gustaría ser capaz de poder expresarme en tan sólo un trazo, un color,… pero para eso tienes que ser un genio como lo fue él.
Uno de sus cuadros más conocidos es “El Grito”, considerado el primer cuadro expresionista europeo. No es uno de mis favoritos, pero admiro como se refleja la angustia y desesperación.
Os he puesto, foto de mis favoritos. La “Madonna”, pura sensualidad. “La Vampiresa”, donde el hombre es vencido por la pasión de ella. “El Grito” desesperación, angustia.. Y un dibujo, que no se cómo se titula pero que me encanta, el de una chica mirando un fiordo. Me hace sentir melancolía, paz, la veo tan frágil, tan inocente..
Si alguna vez vais a Oslo, no dejéis de visitar su Museo. Vale la pena.